La supremacía de las Escrituras, una membresía regenerada, el bautismo de creyentes y una adoración gobernada por la Palabra.
Sometidos a la Palabra
La Escritura es nuestra autoridad final y suficiente para la doctrina, la adoración, el gobierno y la vida de la iglesia. Toda tradición y práctica debe ser examinada a su luz.
Una iglesia de creyentes
La iglesia local está compuesta por discípulos que profesan fe creíble en Cristo y dan fruto de arrepentimiento. La membresía es un compromiso visible de pacto y cuidado mutuo.
Ordenanzas de Cristo
Practicamos el bautismo por inmersión de quienes confiesan a Cristo y la Cena del Señor como ordenanzas dadas a la iglesia, no como medios que producen salvación.
- Bautismo de creyentes
- Cena del Señor
- Disciplina y cuidado pastoral
Adoración y misión
Dios determina cómo debe ser adorado. Por eso nos reunimos para leer, predicar, orar, cantar y ver su Palabra, y somos enviados a proclamar el evangelio a todas las naciones.
