El capítulo 26 de la 2CBFL presenta la iglesia local, sus miembros, oficiales, autoridad y comunión con otras iglesias.
Cristo es la única Cabeza
La autoridad de la iglesia no reside finalmente en un líder, tradición o institución externa, sino en Jesucristo, quien gobierna por su Palabra.
Autoridad de la congregación
La iglesia reunida recibe responsabilidad real para afirmar miembros, ejercer disciplina, reconocer oficiales y preservar fielmente el evangelio.
Ancianos y diáconos
Cristo da pastores o ancianos para enseñar y cuidar, y diáconos para servir las necesidades de la iglesia. Su autoridad es ministerial, nunca absoluta.
Autonomía y comunión
Cada iglesia local es completa y responsable ante Cristo. A la vez, las iglesias deben cultivar consejo, ayuda, oración y cooperación voluntaria en la verdad.
