Una síntesis pastoral de la soberanía de Dios en la salvación, destinada a producir humildad, seguridad y adoración.
Depravación total
El pecado afecta toda facultad humana. Nadie busca a Dios ni puede venir a Cristo sin la obra vivificadora del Espíritu.
Elección incondicional
Antes de la fundación del mundo, Dios escogió en Cristo a un pueblo, no por mérito previsto, sino conforme al puro afecto de su voluntad.
Expiación particular
Cristo murió eficazmente por su pueblo, obteniendo realmente su redención y asegurando todos los beneficios del nuevo pacto.
Gracia irresistible
En el tiempo señalado, el Espíritu llama eficazmente a los elegidos, les da vida y los lleva libre y gozosamente a confiar en Cristo.
Perseverancia de los santos
Quienes han sido unidos a Cristo serán guardados por el poder de Dios y perseverarán en fe hasta el fin.
