Jesucristo dejó a su iglesia dos ordenanzas: el Bautismo y la Cena del Señor, señales visibles establecidas para su pueblo.
Señales establecidas por Cristo
Las ordenanzas no producen salvación ni comunican gracia automáticamente. Son señales visibles dadas por el Señor a su iglesia para confesar y proclamar el evangelio.
El Bautismo
El bautismo señala públicamente nuestra unión con Cristo y nuestra entrada visible a la comunidad del nuevo pacto. Es la señal inicial de identificación del creyente con Cristo y su iglesia.
La Cena del Señor
En la Cena recordamos y proclamamos juntos la muerte de Cristo mientras esperamos su regreso. La congregación participa con fe, gratitud, examen propio y esperanza.

