El mensaje central de las Escrituras es el evangelio de Jesucristo: su vida perfecta, su muerte sustitutoria y su resurrección victoriosa.
Nuestra necesidad
Todos los seres humanos somos pecadores y estamos bajo la justa condenación de Dios. Ninguna obra, mérito religioso o esfuerzo humano puede reconciliarnos con Él.
La obra de Jesucristo
En su gracia, Dios envió a su Hijo. Jesucristo vivió en perfecta obediencia, murió en la cruz en lugar de pecadores y resucitó victoriosamente de entre los muertos.
El centro de la iglesia
La salvación se recibe únicamente por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo. Por eso nuestra predicación, adoración, comunión y misión deben permanecer centradas en su persona y obra.

